¿Sabías que el 80% del envejecimiento no se debe a la edad? Los rayos UV son los principales causantes del envejecimiento de la piel; incluso cuando el cielo está nublado pueden dañarla.
Esto es lo que pueden causar en tu piel los rayos solares:
– Radiación UVA/UVB: Causan quemaduras, enrojecimiento y hasta cáncer en la piel.
– Radiación Infrarroja (A, B y C): Causan arrugas y degradan el colágeno.
– Radiación Visible (RV): Causan manchas y dañan las células de la piel
– Radiación Visible (RV): Causan manchas y dañan las células de la piel.
Por eso, es recomendable aplicarse el protector solar 30 minutos antes de salir a exteriores y es necesario que lo volvamos a colocar después de tener contacto con agua (si nos lavamos el rostro o si hemos transpirado, por ejemplo). Adicionalmente, es mejor no estar sobreexpuesta al sol entre las 10:00 am y 4:00 pm, ya que es cuando los rayos están más fuertes y pueden atravesar las nubes hasta un 80%.
La radiación ultravioleta UV-A puede atravesar los vidrios de las ventanas. Por esto se recomienda usar protector solar dentro y fuera de las casas u oficinas.
La piel también está expuesta a diario a agentes que la inflaman y opacan; como la contaminación. Para revertir el daño causado, tus células producen antioxidantes y melanina en exceso; que pueden manchar las capas interiores de la piel, provocando que aparezcan manchas en tu rostro.
Lo recomendable es utilizar protectores contra los rayos UVA, UVB e infrarrojos (IR-A), así como de la radiación producida por la luz artificial y la polución medioambiental. Para cuidar tu piel todos los días del año te recomendamos usar nuestra línea de protectores Défense Total, compuesta por: